Lo que pretendía ser un acto de activismo político y confrontación por parte de la diputada local de Morena, Itzul Barrera, terminó en un rotundo rechazo por parte de los locatarios del emblemático Mercado San Juan de Dios, quienes la corrieron del lugar al acusarla de intentar hacer “grilla” a costa de su patrimonio.
La legisladora morenista acudió al inmueble con la intención de capitalizar políticamente el descontento de un grupo minoritario. Sin embargo, la respuesta de la gran mayoría de los comerciantes fue inmediata: con reclamos y exigiendo respeto a su espacio de trabajo, le pidieron que se retirara y dejara de utilizar el mercado con fines partidistas.

