KRAMATORSK, Ucrania, 8 de octubre de 2026. Un ataque ruso con una bomba guiada contra una zona de transporte público en la ciudad de Kramatorsk, en la región de Donetsk, dejó al menos 33 personas muertas y 18 heridas, de acuerdo con las autoridades ucranianas.
El ataque ocurrió alrededor de las 10:00 de la mañana, hora local, cuando dos autobuses de pasajeros circulaban por una calle de esta ciudad cercana a la línea del frente. La munición utilizada fue identificada por autoridades ucranianas como una bomba guiada D-30 SN UMPB.
Imágenes difundidas después del ataque mostraron uno de los autobuses completamente incendiado, además de restos y daños en la zona. Los equipos de emergencia acudieron para atender a los heridos y controlar los incendios provocados por la explosión.
Suspenden el transporte público
Ante el deterioro de las condiciones de seguridad, las autoridades ordenaron suspender el transporte público en Kramatorsk y en la vecina Sloviansk. El gobernador de Donetsk, Vadym Filashkin, pidió además a los habitantes que permanecen en la región considerar trasladarse a zonas más seguras.
Ucrania acusó a las fuerzas rusas de atacar deliberadamente a civiles. Moscú, por su parte, no había emitido un comentario sobre este ataque al momento de los últimos reportes, aunque Rusia mantiene que no ataca deliberadamente a la población civil.
Nueva escalada de ataques
El ataque contra los autobuses ocurre un día después de una importante oleada de ataques rusos contra varias regiones de Ucrania, que incluyó instalaciones de la red eléctrica. En Pryluky, otro ataque dejó 22 muertos, entre ellos cinco niños, según las autoridades ucranianas.
La ofensiva también alcanzó Kyiv, donde ataques con drones provocaron nuevas víctimas y agravaron los problemas de suministro eléctrico mientras Ucrania se prepara para el invierno.
Kramatorsk y Sloviansk forman parte del denominado “cinturón de fortalezas” de Donetsk, una zona estratégica para las defensas ucranianas. Los ataques con drones y bombas guiadas se han intensificado en esta región en las últimas semanas.
El ataque representa uno de los episodios más mortíferos contra población civil en Ucrania en los últimos meses y vuelve a colocar la situación humanitaria en el centro de la guerra entre Moscú y Kyiv.

